Por Javier Bustamante Cuando esperamos la llegada de un familiar, una amiga, un conocido o desconocido, vamos preparando el lugar  para el encuentro.  Dentro de esta preparación del espacio donde se dará la acogida, lo más importante es que nosotros mismos nos vayamos preparando también. Si no tomamos tiempo para disponer el encuentro, es muy probable que nos queden cosas por hacer o que la reunión o la estancia de esa persona no se desenvuelva en…